Pues por enésima vez hemos sido señalados con índice de fuego por las autoridades de nuestro vecino del norte, los Estados Unidos de América como un estado inseguro, recomendándole a sus connacionales que no vengan a Durango.
Ahora, si bien es un hecho indiscutible que tenemos una alta inseguridad en el estado, también es innegable que compartimos esa incertidumbre con varias entidades de la república y esta a su vez, lo hace con otros países del mundo que, sin embargo, no comparten nuestra “satanización”, se pudiera decir.
Tomemos a España, un destino que recibe más de 50 millones de turistas al año, como ejemplo, lamentablemente nuestros parientes de Europa en su ya eterna guerra con los etarras separatistas, además de un buen número de atentados chicos y medianos en todo su territorio, en el 2004 sufrieron un bombazo en su sistema del metro, que dejó 191 fallecidos y cuando menos 1,400 heridos, en una atrocidad que difícilmente se olvida. Sin embargo, según el Departamento de Estado Americano, más de un millón de americanos viajan sin ningún problema al mismo y no hay ninguna advertencia para viajar a el.
Tomemos a otro destino turístico, pero esta vez mucho más formal y quisquilloso cuando no se trata de si mismo, pongamos a el Reino Unido o Inglaterra como ejemplo, el 7 de Julio de 2005 hubo 4 explosiones suicidas en Londres, que inmoló a 51 personas e hirió a otras 700 más, en un ataque que luego lo vinieron llamando el 7/7. Tampoco hubo o hay ninguna alerta roja que indique a estadounidenses no viajar a Inglaterra. Moraleja: Depender del turismo americano para traer nuevas divisas al país, solo porque está al otro lado, no lleva a ninguna parte. Hay que ir más lejos.
|